Volver al blog
Factor masculino

BLOG

Cómo leer un seminograma: guía sin jerga

12 de octubre de 2026|7 min de lectura|Equipo Lucina

Tienes el informe del seminograma delante y es una lista de números y porcentajes que no sabes muy bien cómo interpretar. Es normal: nadie nos enseña a leer esto, y buscar cada término por separado solo genera más dudas. Vamos a traducir el informe a lenguaje claro, uno a uno.

Puntos clave

  • La concentración normal es de al menos 16 millones de espermatozoides por mililitro, con un recuento total mínimo de 39 millones por eyaculado (OMS, 6ª edición).
  • La movilidad progresiva (la que avanza en línea recta o en curva amplia) debe ser de al menos el 30% para considerarse dentro del rango normal (OMS).
  • Solo se exige un 4% de formas normales en la morfología: un valor bajo no significa infertilidad, sino menor probabilidad estadística (ASRM).
  • Un único seminograma alterado no es un diagnóstico: la OMS recomienda repetir la prueba a las 2-4 semanas antes de sacar conclusiones.

¿Qué mide exactamente un seminograma?

El seminograma (también llamado espermiograma) analiza una muestra de semen en el laboratorio y evalúa varios parámetros: cuántos espermatozoides hay, cómo se mueven, qué forma tienen y algunas características generales de la muestra, como el volumen o la acidez. Los valores de referencia que se usan en España y en la mayoría de los países proceden del manual de la Organización Mundial de la Salud (OMS), actualizado periódicamente con datos de miles de hombres con fertilidad probada.

Es importante entender una cosa desde el principio: estos valores de referencia no son el límite entre "fértil" e "infértil". Son el percentil 5 de una población de referencia, es decir, el punto por debajo del cual se sitúa solo el 5% de los hombres que sí consiguieron un embarazo en menos de 12 meses. Tener un valor algo por debajo del rango no excluye la fertilidad; tenerlo por encima tampoco la garantiza.

Concentración y recuento total: cuántos hay

La concentración se mide en millones de espermatozoides por mililitro de semen, y el recuento total multiplica esa cifra por el volumen total de la muestra. La OMS considera normal una concentración igual o superior a 16 millones/mL y un recuento total igual o superior a 39 millones por eyaculado.

Cuando la concentración está por debajo de ese umbral se habla de oligozoospermia. Puede deberse a muchas causas —varicocele, infecciones previas, alteraciones hormonales, factores de estilo de vida— y conviene valorarla junto al resto de parámetros, no de forma aislada.

Movilidad: no basta con estar, hay que moverse bien

Tener espermatozoides no es suficiente si no se desplazan correctamente hacia el óvulo. El informe suele distinguir entre movilidad progresiva (avanzan de forma eficaz), movilidad no progresiva (se mueven pero sin avanzar) e inmóviles.

La OMS marca como normal una movilidad progresiva de al menos el 30%, y una movilidad total (progresiva + no progresiva) de al menos el 42%. Cuando estos porcentajes bajan, se habla de astenozoospermia. El tabaco, el calor prolongado en la zona genital o ciertas infecciones pueden influir en este parámetro, y en muchos casos es reversible con cambios en los hábitos.

Morfología: la forma importa, pero no tanto como crees

Este es el parámetro que más confunde. El criterio estricto de Kruger, usado habitualmente, considera normal tener solo un 4% de espermatozoides con forma perfecta (cabeza, pieza intermedia y cola correctas). Sí, un 4% es suficiente: el resto de la población, aunque tenga formas irregulares, puede seguir siendo funcional.

Un porcentaje bajo de formas normales (teratozoospermia) se asocia con menor probabilidad de embarazo espontáneo, pero no la anula. Es uno de los parámetros más variables entre laboratorios, así que si tienes dudas sobre un resultado, repetir la prueba en el mismo centro ayuda a comparar con criterios homogéneos.

Otros valores que aparecen en el informe

Además de los tres grandes parámetros, el seminograma suele incluir:

  • Volumen: normal a partir de 1,4 mL. Un volumen bajo puede deberse a recogida incompleta de la muestra o a causas que conviene valorar con una ginecóloga o un especialista en andrología.
  • pH: debe ser igual o superior a 7,2. Valores fuera de rango pueden indicar inflamación o alteraciones en las vías seminales.
  • Vitalidad: porcentaje de espermatozoides vivos, normal desde el 54%. Es especialmente útil cuando la movilidad total es baja.
  • Leucocitos: su presencia elevada puede señalar una infección y suele requerir estudio adicional.

Ninguno de estos valores se interpreta de forma aislada: el conjunto del informe, junto con la historia clínica, es lo que da una imagen real.

Qué hacer si un valor sale bajo

Lo primero: respirar. Un resultado alterado en un único seminograma no es diagnóstico de nada por sí solo, porque la producción de espermatozoides varía con el estrés, las infecciones recientes, la fiebre o incluso el calor (saunas, ropa ajustada, portátil sobre el regazo). La OMS recomienda repetir el análisis entre 2 y 4 semanas después, idealmente en el mismo laboratorio.

Si los valores alterados se confirman, una ginecóloga o un urólogo especializado puede valorar el caso concreto, pedir pruebas complementarias (hormonales, genéticas o de imagen) y orientar los siguientes pasos según la causa. Llevar un registro completo de los ciclos de ella y de los resultados de él ayuda mucho a esa valoración conjunta; para tener toda esa información ordenada en un solo lugar, puedes crear una cuenta gratuita en Lucina Fertility.

¿Cuándo pedir ayuda?

La recomendación general es consultar si llevas 12 meses buscando embarazo sin éxito manteniendo relaciones regulares sin anticoncepción, o 6 meses si ella tiene 35 años o más (ASRM, ESHRE). Pero hay señales que justifican adelantar la consulta: antecedentes de paperas en la adolescencia, cirugías genitales previas, varicocele conocido, exposición a quimioterapia o radioterapia, o un seminograma ya alterado en un control previo. En esos casos, no hace falta esperar al año para pedir una valoración.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos días de abstinencia necesito antes de la prueba? La OMS recomienda entre 2 y 7 días de abstinencia sexual antes de la recogida, procurando que el intervalo sea similar si se repite el análisis para poder comparar resultados.

¿Un valor bajo significa que no podré tener hijos? No. Los valores de referencia marcan probabilidades estadísticas, no límites absolutos; muchos hombres con parámetros por debajo del rango consiguen embarazos espontáneos.

¿Por qué dos seminogramas del mismo hombre pueden ser tan distintos? La producción de espermatozoides tarda unos 74 días y es sensible a fiebre, estrés, alcohol o calor reciente, por lo que es normal cierta variabilidad entre muestras.

¿Hace falta ayuno o alguna preparación especial? No se requiere ayuno, pero sí evitar eyaculaciones recientes fuera del periodo de abstinencia recomendado y, si es posible, evitar fiebre o enfermedad en las semanas previas.

En resumen

Un seminograma es una foto, no una sentencia: muchos de sus valores se pueden repetir, matizar y mejorar con tiempo y orientación adecuada. Entender qué significa cada parámetro te permite leer el informe con calma en lugar de con alarma, y plantear las preguntas correctas en la consulta. Si los números no son los esperados, lo más útil es repetir la prueba y hablar con una profesional que valore el conjunto, no un dato aislado.

Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de una profesional sanitaria. Si tienes dudas sobre tu caso, consulta con una ginecóloga.

Lee también

¿Cómo de fértil eres?

Calcula tu Fertility Score gratis en 5 minutos. Un score de 0 a 100 con recomendaciones personalizadas de especialistas.

Calcular mi Fertility Score